[Flashback] Encuentro entre siete paredes (Libre)

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[Flashback] Encuentro entre siete paredes (Libre)

Mensaje por Dekar Hightower el Miér Ago 06, 2014 8:24 pm

Año 193
Mes II
Costas de Desembarco del Rey

Los ojos del señor de Antigua estaban perdidos en el horizonte, ambos azules, el brillante del cielo y el profundo del mar, se juntaban en el horizonte en un espectáculo que la mejor de las pinturas jamas podría plasmar. Era un día bello como pocos, discretas nubes hacían el amago de asomarse a saludar más parecían alejarse cohibidas, como si temieran arruinar el panorama. Los ojos de Dekar miraban vidriosos, quien le viera lo habría tildado de melancólico, quien le conociera le miraría atónito e incrédulo. Él por su parte al estar presenciando semejante paisaje solo podía pensar una cosa, si lo hacía jamas nadie pesaría se trataría de un accidente, no con esas condiciones climáticas. Miró hacia su derecha al anciano septon que seguía en su perorata que más que una conversación era un monologo, debería llevar horas en ese estado, hablaba y hablaba y volvía a hablar. Dekar llevaba una semana arriba de un bote sin poder despegárselo de encima, a esas alturas no sabría si podría controlarse por mucho más tiempo, se había detenido en dos ocasiones a punto de empujar al anciano eclesiástico por la borda y se cuestionaba si la tercera sería la vencida.

- Sois afortunado mi Lord. - Volvía a decir por enésima vez el anciano, de alguna forma logró transformar lo que inicialmente era una mueca de odio en una sonrisa, en una muy forzada. - La elección de un septon supremo es un acontecimiento único, los máximos devotos nos reuniremos en cónclave para elegir al sucesor, solo un puñado de invitados serán aceptados. - Asentía solemne mientras que Dekar hacía lo posible por calmarse, ya había escuchado ese relato veintisiete veces ¿que era una más?  - No os preocupéis. - Dijo el anciano septon malinterpretando la angustia en su rostro. - Vos como defensor de la ciudadela y voz de Antigua tenéis el cupo asegurado, el septon estrellado tiene bajo su protección la mayor cantidad de máximos devotos. - Le guiño el ojo en complicidad, como si a esas alturas el señor de Torrealta tuviese algún interes más allá que el viejo cerrara el pico de una buena vez. - Se podría decir que fuisteis bendecido por los siete. - El señor se dio vuelta lentamente, sus ojos miraron los alrededores buscando posibles testigos pero no vieron nada. Puso sus manos gentilmente sobre los brazos del septon, sus ojos encontraron los del sacerdote quien le miro con regocijo, como si por fin sus palabras llegaran a los oídos de la oveja descarriada del rebaño, de seguro en el fondo creía que si lograba llegar al corazón de alguien como Dekar Hightower nada era imposible para él, ni menos la ambición que le llevaba a practicar sus discursos una y otra vez con la victima de mayor rango en esa embarcación. El líder del septo estrellado buscaba convertirse en el septon supremo y esa invitación que tanto sufrimiento le había costado a la Torre Oscura no era más que una manipulación más para conseguir votos a su favor. Antes que pudiera decir algo sintio otro chirrido bastante familiar, en otras ocasiones le habría causado disgusto sin embargo tras soportar tantas horas al septon era hasta casi agradable, era la voz de su primogénito que le llamaba. - Bendecido sin duda alguna. - Le dedico una sonrisa y libero al hombre, la dicha dibujada en su cara era como una estocada en su pecho pero cualquier cosa era mejor a seguir escuchando al anciano, o eso creyo en ese instante, se alejo al encuentro de su hijo que, como una broma de mal gusto, llevaba el nombre del septo que visitarían, Baelor.

- ¡Padre!. - En otras ocasiones habría condenado la euforia de su tonalidad, tenía diecisiete días del nombre por todos los cielos no era un crío, ese niño era su karma. Al ver la expresión de desinterés y frialdad de su padre detuvo su carrera y se paro firme frente a él. - Padre, dice el capitán que ya estamos cerca de llegar a puerto. - Esta vez no controlo la mueca de desprecio, al girarse había visto la costa y con ella la capital a lo lejos ¿Por qué los siete le martirizaban con un hijo asi?. Habían tantas cosas mal en el comentario de su hijo y el idiota era incapaz de verlas con sus propios ojos. Amaba a su esposa y confiaba en ella como nadie en ese mundo, pero a veces se preguntaba si no le habría engañado para acostarse con un sirviente ¿como ese muchacho podía ser el resultado del amor de Rhea Florent y Dekar Hightower? El Padre guiara a su prole o bien el desconocido se lo llevara para acabar de una buena vez su martirio. - ¿Y desde cuando el heredero de Antigua se dedica a cumplir recados?. - No le dio tiempo de reaccionar, empezó a caminar pasando junto a él ignorándole por completo, aunque no sin decir un comentario final antes de alejarse lo suficiente. - Tu madre me obligo a traerte, no sé si quería te diera una oportunidad o bien necesitaba un tiempo libre de tu presencia, pero te digo una cosa, como pongas en ridículo el nombre de la familia durante esta visita cuando volvamos a casa te harás septon, asi por lo menos harás algo útil de tu vida entreteniendo al insoportable vejestorio y de paso me evitas dolores de cabeza.  


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Re: [Flashback] Encuentro entre siete paredes (Libre)

Mensaje por Daenara Velaryon el Jue Ago 21, 2014 1:47 pm

No debería estar en Desembarco del Rey.

Su lugar estaba lejos de la capital, en Marcaderiva, donde el hedor era pasable y la gente respetuosa, con esa educación que solo un buen gobierno propicia. Desembarco, sin embargo, distaba mucho de ser la cuna de la cortesía y del respeto, acercándose más bien al despilfarro y a lo poco ético. Por si todavía no había quedado claro, Daenara Velaryon no se sentía cómoda en Desembarco del Rey. No obstante, habían asuntos a los que no podía dar la espalda. Vaemond Velaryon, su padre, había vuelto a sufrir una recaída. Se lo había advertido, innumerables veces le había rogado a su padre que se quedase en Marcaderiva, que dejase ir a su hermano en su lugar. Pero no, cuando se empeñaba en algo, se salía con la suya. Así pues, no habían pasado ni cuatro días cuando su presencia fue requerida por Vaemond en Desembarco. Le prepararon un navío y tuvo el tiempo justo para preparar las hierbas y ungüentos que calmaban el dolor. Había partido pues, acompañada de un grupo de caballeros que velarían por su seguridad.

No era la primera vez que viajaba hacia aquel destino, aunque tampoco se puede decir que sus viajes fuesen constantes. Fue por esa remota familiaridad que Daenara reconoció el puerto, cosa que hizo que se dirigiese a su camarote, a repasar el baúl donde lo había guardado todo. Sabía que de faltarle algo, el Maestre se lo proporcionaría. No obstante, no se fiaba. Prefería llevar lo suyo. Además, Lord Vaemond había sido claro al respecto. Cuando el barco atracó, Daenara se agarró el vestido para bajar de la pasarela, y lo hizo la primera. —¡Tened cuidado, por favor!—alzaba la mano, con la preocupación pintada en el rostro. —No, no. No bajéis tan deprisa. Se os va a caer.—la mujer corrió hasta la pasarela, justo cuando dos caballeros depositaban el baúl en el suelo. Un carraspeo llamó la atención de la atolondrada mujer que se giró, encontrándose a un mozo. —Lord Vaemond está mejor, mi señora. Me pidió que os repitiera estas palabras: "No hace falta que corras, hija mía, que te pisarás las faldas y la falta de dientes no te quedará bien."—Daenara frunció el ceño. Sin duda, su padre se había recuperado. ¿O solo era un rayo de luz antes de una recaída mayor?

Despachó al muchacho y se dirigió a sus acompañantes de nuevo, indicándoles que como era previsto, visitarían al Señor de Marcaderiva y ella cenaría con él. Poniéndose al día mutuamente. Pero todavía faltaban horas para la cena, y prefería pasarlas dentro de la Fortaleza Roja a hacerlo fuera. Se sentía más segura dentro de las paredes del edificio, al menos más que en la calle. Aunque sentirse más segura que en las calles de Desembarco del Rey no era tarea difícil.  
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Re: [Flashback] Encuentro entre siete paredes (Libre)

Mensaje por Gerion Lannister el Dom Ago 24, 2014 12:13 pm

Era una sensación cálida muy agradable, si descontaba la falta de circulación en su pierna derecha y el posterior entumecimiento hizo se despertara antes que fuera necesario. Abrió los ojos e instintivamente trato de mover la pierna lo cual era imposible ya que había un gran peso sobre ella, uno que estaba algo sobrealimentado. Glotón, una de sus queridas mascotas, se había subido a su cama para acostarse en sus pies como cuando fuese un cachorro, sin embargo el león hacía años no era un cachorro, ahora era una enorme bestia incluso para su especie, eran casi trescientos kilogramos de animal y de querer hacerlo no solo le habría aplastado sino que acabado con el Lannister en cosa de segundos. La mano de Gerion fue hasta la cabeza de la bestia dándole unos golpes, los ojos de Glotón se entreabrieron, tenía ojeras como si fuese un estudiante para maestre en época de exámenes. - Me estas aplastando, muévete. - Le hizo unas señas al animal el cual comprendió, se levanto un poco de la cama reubicandose, contra lo que habría esperado Glotón se ubico mejor poniéndose junto al caballero y desplomándose de tal modo que la cama casi se viene abajo. Gerión le miro con severidad a lo que el animal correspondió lamiéndole la cara y volviendo a dormirse junto a él, que sea no le aplastaba. - Y luego me preguntan porque no estoy comprometido.

Se termino por levantar justo cuando alguien se disponía a tocar a su puerta, desde el suelo se escucho un fuerte gruñido que de seguro intimido a la mujer que iba a despertarlo y avisarle el desayuno estaba listo, se pudo escuchar como alguien corría por el pasillo. - Y luego me preguntan porque llego siempre tarde a las reuniones. - El león en el suelo era de menor tamaño que el de la cama, se veía más atlético y fibroso, este se relamió los bigotes y luego procedió a continuar con su rutina de aseo personal matutino. - Ustedes son imposibles. - Gruñón le dedico una mirada y continuo lamiendo sus patas mientras que Glotón aprovechando había dejado la cama y termino por usarla completamente. El caballero por su parte abrió la ventana dela habitación, desde ella podía verse desembarco del rey, habían conseguido hospedaje en una casa cercana a la ciudad pues habían preferido evitar quedarse en la fortaleza roja o en algún lugar dentro de la capital, para ser correctos el septon había reprochado todo en aquel plan, partiendo por el hecho que su compañía no fuera el domador de leones y su circo de bestias, para él habría sido más apropiado fuera Tyrek, el heredero, o bien el mismísimo señor de Roca Casterly quien debía acompañarle hasta Desembarco. No era que Gerión estuviese muy gustoso de hacer de escolta pero se les había dejado claro que no tenían otra opción, o los dos o ninguno. Ahora que se alistara y fuera a tomar desayuno de seguro le tocarían los reproches del día, lo único bueno de todo eso era ver la cara de pánico del septon cuando era Gruñón el que respondía, en uno de sus asaltos cuando discutieran sobre dejar a la peluda pareja en Occidente el malhumorado león había soltado un rugido que dejo al sacerdote helado, ese había sido el fin de la discusión. Pero el día en que se elegiría el nuevo septon supremo había llegado y para padre era importante que esa posición fuera tomada por alguien bajo la influencia de los leones, era su deber hacer lo posible para que sucediera.  
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Re: [Flashback] Encuentro entre siete paredes (Libre)

Mensaje por Dekar Hightower el Lun Ago 25, 2014 8:34 am

Varios eran los navíos que llegaron a Desembarco del Rey, muchas velas con variados emblemas de grandes familias de todos los rincones de poniente se podían ver en el horizonte. Padre, hijo y septon subieron a un carruaje que los llevaría hasta la fortaleza roja, ahí se haría una reunión previa y luego los máximos devotos irían al septo de Baelor... los invitados podrían seguirlos, sin entrar al gran salón de reuniones por supuesto, la elección del nuevo septon supremo podría durar horas e incluso días, menuda molestia. No pudo evitar cuestionarse si sería el único señor que tendría que pasar tamaño martirio durante esa velada, el septon había retomado su discurso en el carruaje, por lo menos sabía una vez estuviera en la fortaleza roja podría hacerle el quite.

La fortaleza roja estaba en su apogeo, se notaba una reunión como pocas se daría en aquel día, por muy molesto que fuera su acompañante bien podria convertirse en uno de los hombres más influyentes dentro de los siete reinos, si tenía paciencia y le apoyaba Antigua no solo recuperaría una posición que era suya casi por derecho, sino que tendría de su lado a un hombre de gran poder, era cierto que lo encontraba una molestia, pero el septón le debía mucho a Lord Hightower y era alguien leal. Valía la pena darse aquella molestia aunque fuera un verdadero suplicio.

La celebración era más fastuosa de lo que habría vaticinado, se podían ver a varios miembros de familias importantes, todos junto a sus septones. Las comadrejas marcando territorio. Pero no todos los grandes señores estaban ahí, por una parte habían familias que no seguían la fe de los siete, por otro lado no todos se habían dado la molestia de venir al acontecimiento. Un hombre se le acercó en cuando cruzaron el umbral. - ¡Pero si no es Lord Hightower!. - Reconoció la voz de inmediato, como si no hubiese tenido suficientes problemas, su paciencia se pondría a prueba en todo el sentido de la palabra. - Lord Florent. - Dijo de mala gana. - Un placer volver a veros. - El hermano de su esposa rió como si lo que acabase de decir Dekar fuera una suerte de broma. - Tan gracioso como siempre... ¡Pero si no es el pequeño Baelor, mírate muchacho estas hecho todo un hombre!. - Baelor sonrio, el pobre idiota le meneaba la cola a cualquier adulto le tirara un hueso. - Muchas gracias tío, es bueno ver gozas de buena salud. - Dekar comenzó a ver los alrededores por si veía a alguien más interesante en aquel lugar, no había viajado por medio poniente para ver a su hermano político, ya tenía suficiente con hacerle el quite en Dominio.


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Re: [Flashback] Encuentro entre siete paredes (Libre)

Mensaje por Daenara Velaryon el Sáb Ago 30, 2014 8:23 am

Por mucha voluntad que tuviese de pasar las horas tras la muralla, los susurros provinientes de una marea de gente acabaron por despertar su curiosidad. En esa horda de susurros se repetían las palabras "septón", "septo" y "apuestas", por lo que algo interesante debía estar cociéndose en la capital. Desconocía el qué, pues hasta aquel día había estado aislada en Marcaderiva con poco -o más bien ningún- contacto con el exterior, a excepción por supuesto del cuervo de su padre. Lo había preferido así, la paz de la biblioteca, los paseos por la costa, esos pequeños momentos que le daban vida. Pero ya no estaba en Marcaderiva, estaba en Desembarco y se había quedado en un abrir y cerrar de ojos sin razón para estarlo. Si conocía a su padre, y Daenara lo conocía muy bien, aquellas palabras significaban algo más, una petición de que no irrumpiese todavía.

Con un inacabable tiempo libre por delante, Daenara permitió que su curiosidad siguiese a la marea de gente eso sí, no sin antes indicarle a dos de sus acompañantes que llevasen el baúl con extremo cuidado a los aposentos de su padre. Otros dos la acompañarían a ella en su pequeña...ruta turística. Lo que le apetecía y nada era lo mismo, pero se resignó. Como siempre hacía. —¿Qué se celebra hoy?—pese a que su pregunta iba dirigida a uno de los hombres de los Velaryon, fue una anciana la que contestó. —Septón Supremo, niña.—le costó descifrarlo, para que engañarse. De hecho, Daenara no estaba segura de haberlo hecho, así que siguió caminando, o siguiéndoles. Porque a pesar de que Daeanara parecía ser quien guiaba  los pasos de los tres, eran los otros dos quienes la dirigían como un perro a una oveja. Antes de darse cuenta, estaban en la Fortaleza. —No deberíamos estar aquí. Todavía.—protestó la mujer, quien pronto se vio asediada por lo que creyó, era un mayordomo que daba por hecho que ella estaba allí por el mismo motivo que, aparentemente, los demás.

Fingió saber qué estaba pasando. Adaptación, Daenara. Adaptación. Las palabras que su madre alguna vez había murmurado le vinieron a la mente. Inspiró, aguantó un instante la respiración y expiró.  
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Re: [Flashback] Encuentro entre siete paredes (Libre)

Mensaje por Gerion Lannister el Dom Ago 31, 2014 3:08 pm

El septon se veía complacido cuando subieron al carro que les llevaría hasta el septo, Gerion había acabado por ceder, en parte porque entendía llevar a sus mascotas hasta la ciudad, en ese evento en particular, sería demasiado complejo. No le preocupaba dejarlos solos, sabía que se portarían bien, pero la gente que les hospedara no pareció muy convencida con la situación, tuvo que dar un par de monedas más a su paga para que pusieran mejor cara, y aún así habría apostado habrían dejado la casa vacía en cuanto dejaran el lugar.

Basto llegar para que se sintiera algo incomodo, pero eso no evito cumpliera su deber, acompañó al septon saludando a cuanta gente se cruzaba en su camino. Habían algunas personas a las que conocía, pero la gran mayoría eran nobles sin rostro que no perdían la oportunidad de saludar a un Lannister cuando se cruzaba por el camino. Esa era la razón por la que había sido enviado hacia la capital, hubiera preferido mandasen a Tyrek, era el heredero y habría sido más apropiado para la situación, pero su padre había optado por el menor de los hermanos, era bien sabido el dificil talante que tenía su hermano, esa era una razón, pero no la más importante, porque no decirlo, esa era una prueba para Gerion por parte del león gris. Ese año el Criador de Leones dejaría atrás Lanza del Sol para volver a Roca Casterly tras varios años como pupilo con los Martell. Había visitado a su familia muy poco, su padre quería comprobar que clase de hombre había acabado siendo y no había encontrado una manera más sutil que tirarlo al centro de un evento como ese.

Saludo a Lord Westerling, uno de los pocos a quien conocía, la gente de Dorne no era muy asidua a ese tipo de eventos, además que no todos compartían la fe de los siete, pero de Occidente habían varios señores, no solo eso, se podían ver miembros de importantes familias de Dominio, El Valle, El Tridente, Las Tierras de la Tormenta y La Corona. Más que una ceremonia religiosa eso bien podría confundirse con una coronación, incluso algunos miembros de la familia real estaban por el lugar. Decidió que lo mejor era seguir el paso a su septon, desconocía los detalles de dicha ceremonia, entendía era un acontecimiento importante pues el septón supremo era uno de los hombres más poderoso de los siete reinos, pero su elección no era algo se diera seguido ni tampoco había leído nada al respecto.
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Re: [Flashback] Encuentro entre siete paredes (Libre)

Mensaje por Dekar Hightower el Lun Sep 01, 2014 9:50 am

Su cuñado de nuevo arremetiendo contra la torre, como si el estar casado con su mujer no fuera suficiente para dejar claro el vinculo entre sus familias, había un punto bastante marcado cuando los halagos pasaban a ser desesperación. - Si me disculpan caballeros. - No eran muchas las ocasiones que tenía uno para conversar con señores de todo poniente, no iba a desperdiciar su valioso tiempo con el señor de Aguasclaras para reafirmarle que estaba de su lado y todas esas sandeces que quería escuchar... aunque no podía evitar pensar que su actitud no era del todo tonta, pues había cruzado su cabeza reclamar la fortaleza del norte y dejar de regenta a su señora esposa, pero no valía la pena darle muchas vueltas al asunto, los Florent no solo eran valiosos aliados con fines similares a los de la Torre Oscura, eran familia. - Hay alguien con quien debo conversar. - La sorpresa del día la dio Baelor, quien se quedo conversando con su tío, atosigándolo con preguntas, el muchacho servía para algo después de todo, sin duda un milagro de los siete.

Pudo ver a su señor Leo Tyrell entre una pequeña multitud, no le interesaba acercarse a él, por lo menos de momento. Otra de las multitudes empezaba a acosar a un muchacho de rubia cabellera, su aspecto gritaba Lannister por todos lados, incluso si excluías sus ropas rojas y con leones bordados. La incertidumbre estaba en el aire y la muerte del antiguo septon supremo solo las acrecentaba. Los ojos de la torre buscaron a quien se acercaría, la mayoría de los invitados saltaban sobre los grandes señores y sus enviados como chacales hambrientos, pero Dekar sabía que cuando las cosas iban mal no era al primero lugar a quien había que mirar, sino al segundo y al tercero, en épocas de crisis las "casas menores" ganan mayor preponderancia, especialmente aquellas como los Hightower que tenían gran influencia en sus regiones.  Vio entonces a una joven de cabello rubio y rasgos finos, estaba con dos escoltas, no se le veía del todo cómoda en aquella reunión. Tardó unos minutos en ponerle nombre a aquel rostro, la ascendencia valyria era clara, especialmente por sus ojos que no habría podido definir si eran azules o violáceos. Era la hija de Lord Vaemond Velaryon, señor de Marcaderiva. La muchacha cuyo compromiso se había cancelado, por lo que sabía fue tema de cotilleo durante meses.

- Saludos Lady Velaryon. - El Hizo una galante reverencia la que acompaño con una sonrisa sincera. Era gracioso, recordaba de joven a su padre mencionar que a Daenara como una posibilidad a la hora de comprometer a su primogénito, su padre sabía la familia Valyria tenía gran influencia en la corona y los dragones, varios reyes del pasado habían tomado por esposas a damas de Marcaderiva. - Creo no os veía desde un torneo que celebraba el día del nombre de su majestad, ese en el que lord Tyrell se consagrara campeón contra todas las apuestas. - Era una referencia vaga y no la que más le gustase, había perdido bastante dinero apostando en contra de la rosa ese día. - ¿Como os han tratado los siete en estos años?. - Con sus ojos buscó a alguien que debía estar por ahí, aunque no necesariamente. - ¿Vino vuestro padre con vos?... ¿Como ha estado su salud?. - Era bien sabido que no era buena, sin embargo no tenía noticias recientes sobre ello, un señor con tierras y solo dos hijas, la mayor y su heredera, todavía soltera. Le sorprendía no hubiese varios caballeros desesperados revoloteando a su alrededor.


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Re: [Flashback] Encuentro entre siete paredes (Libre)

Mensaje por Kyra Merryweather el Miér Sep 03, 2014 3:43 pm

Un pie primero, luego el otro –se decía- uno primero, otro después –repetía para sí, haciendo un enorme esfuerzo por mantener la postura y educación que le correspondían-. Ya falta poco, Kyra, ya vamos a llegar” Y por más que Kyra Merryweather contara los pasos y se dijera a sí misma que ya quedaba poco, el camino hasta el Gran Septo de Baelor era eterno. El carruaje los había dejado lo más cerca de la plaza que había podido, pues la masa de gente no les permitía continuar avanzando hasta las puertas del Septo, por ello la tercera familia más rica del Dominio había tenido que seguir a pie, pasando entre el gentío con escoltas que alejaban a los plebeyos de sus señores. Dos caballeros de su padre abrían la marcha, lord Othor y el septón iban tras ellos. Kyra y Owen seguían de cerca a su padre y eran precedidos por las tres doncellas de la pelirroja. Finalmente dos caballeros más cerraban la marcha para asegurarse de que la retaguardia estuviera bien guardada. A donde fuera que mirase la pelirroja, había gente.

-Vaya, vaya… la asistencia este día ha sido realmente masiva –hablaba el septón. Parecía que le encantaba recalcar lo obvio, con lo que se ganaba que su padre y hermano le lanzaran miradas de completo desprecio. Ambos lo culpaban de tener que asistir, pues el septón había hostigado a su padre a tal punto que él había terminado por acceder.

-No me había fijado –soltó Owen con un desprecio cargado en el tono de voz.

-Silencio –ordenó lord Othor lanzándole una mirada de represión a su primogénito-, debemos mantener la compostura por mucho que detestemos estos eventos, de no ser así ¿Qué dirá la gente de ti, Owen?

-No me importa la gente, padre –replicó el pelirrojo-. Ahora lo único que me importa es volver a casa, no hemos ni tocado el Septo y ya estoy abrumado.

-Jovencito, cuida tu boca. Este es un lugar sagrado y nadie puede pisar este lugar sagrado con malos humos, tened respeto por la fe que profesáis. Después de todo jurasteis ante los Siete para convertirte en caballero –le espetó el septón. Kyra miró a su padre y notó como las venitas de la sien comenzaban a dilatarse, contrayéndose de vez en cuando “Está molesto… muy molesto” –pensó para sí, viendo venir la reprimenda.

-No tengo problemas con la fe de los Siete, Septón. Lo que me molesta es que tengamos que caminar como cualquier otro para llegar hasta acá. Encima esta ciudad apesta a mierda y esta gente apesta a mierda. Hasta el Septo apesta a

-¡Ya basta! ¡Os he dicho que os calléis! –explotó lord Othor y se detuvo en seco. Tomó al septón por el hombro y lo atrajo hacia él con tal fuerza que Kyra casi temió por el pobre hombre-. Callaos de una buena vez y llevadme dentro para ver la maldita ceremonia antes de que os mate y despedace para alimentar a los cuervos. Estamos aquí porque vos insististeis en que teníamos que venir, así que acabad con esto antes de que me arrepienta de haberos hecho caso –el septón simplemente se limitó a tragar saliva y asentir temeroso; no era bueno provocar a lord Othor, mucho menos cuando ya estaba molesto desde antes. El hecho de tener que caminar entre los demás como cualquier señor mortal era suficiente para enfurecer a su padre. Owen soltó una risita burlona… mala elección, porque el señor de Granmesa recordó que tenía a otro con quien desquitarse. Desvió su mirada azulina a su hijo y lo tomó por el hombro en el mismo gesto que había tenido antes-. Y tú guardareis silencio y os tragareis aquellas palabras descorteses o yo mismo os cortaré la lengua y la arrojaré a los cerdos. No permitiré que el legado de mi familia quede en manos de un crío bueno para nada con aires de grandeza. Compórtate como el heredero que sois, Owen, o te desheredaré y será vuestra hermana quien ocupe tu lugar.

Kyra lo miró con los ojos como platos ¿Qué había dicho su padre? Pero antes de que pudiera siquiera abrir los labios para protestar, la fila retomó la lenta y tediosa marcha hacia el Gran Septo y ella supo que no había nada más que decir. La Merryweather se puso en puntillas para alzar la cabeza y ver cuánto más faltaba para llegar. Para su sorpresa y gusto, los escalones estaban más cerca de lo que había creído y las grandes puertas abiertas parecían recibirlos con alegría. Puede que su padre y hermano odiaran asistir a aquellos eventos religiosos, pero a Kyra le gustaban. La joven pelirroja era muy devota de los Siete, a tal punto en que se sabía casi todos los cánticos que podían existir y adoraba cantarlos con su dulce y melodiosa voz cuando se hallaba en los jardines recolectando plantas curativas, o atendiendo a los animales que allí vivían. Los campanazos que retumbaban desde lo alto de una de las Siete Torres del Septo les daba la bienvenida a la elección de un nuevo Septón Supremo, pues el anterior había muerto.

El silencio que reinó entre los Merryweather se dejó sentir hasta en sus doncellas que, si bien eran bastante parlanchinas, se habían callado por miedo a que lord Othor las amenazara a ellas también. Finalmente cuando llegaron a las puertas del Gran Septo de Baelor, Kyra respiró más tranquila; su padre se hallaba saludando a los demás señores asistentes, contando en chiste la caminata que habían tenido que hacer demás para poder llegar hasta allí y buscando entre ellos a lord Dekar, pues había decidido que debían visitar Antigua lo más pronto posible. Por un lado eso la entusiasmaba; podría ir y conocer el lugar del que tantas personas hablaban. Por otro, le provocaba una sensación extraña, pues hace dos años que no se topaba concretamente con la Torre y su familia, y seguramente las cosas habían cambiado bastante desde entonces. Por su parte, Kyra ya no era la niñita tonta que había sido tiempo atrás; su corazón era puro e inocente, pero no estúpido, y tras tantas cosas había aprendido a reconocer a los hombres tal como eran, y a entender que si su padre buscaba con tanto desespero comprometerla con los hijos del señor de Antigua no era porque entendiera los deseos de su niña de encontrar a su príncipe, si no que era porque Kyra era una pieza más en su Juego de Tronos, pero una pieza importante.

Se apartó por un segundo de su familia permitiéndose entrar en el Gran Septo; había perdido de vista entre el gentío a sus tres doncellas “Seguramente están coqueteándole a algún caballero por ahí” –pensó relajadamente; Kyra las conocía bien, además de que ya estaban en edad de comprometerse con alguno. A la pelirroja no era que le urgiera tanto como antes, aunque esperaba que si tenía que casarse fuera por amor y no por las riquezas que el enlace podría significarle. Pronto divisó a lo lejos a la comitiva de los Lannister, con un joven rubio bastante apuesto que iba junto a su septón; también vio a lord Hightower junto a una mujer que tenía marcados rasgos valyrios. Se le hacía familiar, pero no lograba identificarla, como le pasaba con mucha gente. Caminó sola y a paso lento entre la gente, abriéndose paso con delicadeza hasta pararse frente al altar de la Madre. Alzó la vista hasta los ojos de la estatua de piedra; su semblante lleno de ternura parecía abrazarla y recordarle que no estaba sola. La pelirroja había perdido a la suya durante su venida al mundo, pues la amada esposa de lord Othor había dado su vida por dar a luz a la pequeña Kyra, y siempre que ella se sentía sola acudía al Septo de Granmesa buscando refugio entre los brazos de la Madre. En su interior algo le decía que aquella era la propia, que la escuchaba en sus plegarias e iluminaba su camino. “Aquí estoy, Madre –bajó la cabeza y cerró los ojos para concentrarse en su plegaria; sus manos juntas sobre su vientre-, he venido a encontrarme con vos en vuestro maravilloso templo, digno de vuestra magnificencia. Iluminadme con vuestra sabiduría y mostradme el camino. Acompáñame para guiar a mi familia y cuida de ellos, son lo único que me queda” rezó para sus adentros, sin importarle cuanta gente estuviera dentro.
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Re: [Flashback] Encuentro entre siete paredes (Libre)

Mensaje por Daenara Velaryon el Jue Sep 04, 2014 4:27 am

Adaptación, adaptación.
Respiró hondo de nuevo y dirigió una fugaz mirada a los asistentes, una mirada repleta de disimulo y sin ánimo de intromisión, cosa que parte de esos mismos asistentes no compartía. Daenara conocía los cuchicheos, nada que no hubiese escuchado antes, pero seguían doliéndole. Seguía doliéndole que lo poco que sabían de ella fuera que la dejaron plantada tras un eterno compromiso. Pero allí estaba ella, serena y con la procesión por dentro. Si no había perdido la calma durante todos aquellos años, ese día en concreto no iba a ser una excepción. Un par de muchachos de baja alcurnia pasaron entre sus faldas corriendo. ¿Cómo habían conseguido colarse? Por suerte pasaron inadvertidos por la mayoría, pero la Velaryon los siguió con la mirada. ¡Cómo envidiaba la despreocupación! Especialmente la infantil, dorada etapa que una vez perdida, no se volvía a recuperar.

Y Daenara estaba a punto de sumirse en cada vez más profundos pensamientos cuando un saludo la trajo de vuelta al mundo de los vivos. Le costó unos segundos buscar su identidad en la memoria, pero los años junto a su padre dieron sus frutos. —Lord Hightower.—inclinó un tanto la cabeza, dibujando una sonrisa en el rostro. —Es cierto, ha pasado mucho tiempo.—concedió, dejando escapar un silencioso suspiro.—En aquella ocasión Lord Tyrell nos sorprendió a todos.—Daenara lo recordaba, las expresiones de asombro, los aplausos tímidos que tardaron en convertirse en vítores y el enfado de los muchos que no daban un venado por el Tyrell. —No puedo quejarme, milord. Los Siete se han asegurado de mantenerme alejada de las desgracias.—si es que no era suficiente desgracia el tormento de sus hermanos y la cada vez más cercana muerte de Vaemond. Pero todo eso era solo carga de Daenara, y no iba a cederle parte a Dekar Hightower. —¿Y a vos? ¿Qué tal vuestra esposa y vuestro hijo? Seguro que está ya hecho todo un hombre.—la preocupación sincera de Daenara alejaba cualquier duda de que aquella pregunta fuese por otros caminos. No estaba en su naturaleza propasarse.

Una cabellera pelirroja apareció en su campo de visión, imposible de pasar por alto. Sin embargo, por el rabillo del ojo vio como acudía a la Madre y apartó la mirada al instante. Los rezos eran algo íntimo, personal. —Sí. Bueno, mi padre estaba ya aquí, pero por lo que veo su devoción puede esperar.—trató de esbozar media sonrisa, y todavía más de mantenerla cuando abordó el tema de la salud.—Está mejor, pero sigue creyendo que es tan joven como antes y no lo es.—fue inevitable que la preocupación aflorase. —Pero no ha empeorado.—más. No ha empeorado más desde la última vez. Aunque tampoco había mejorado, y eso le hacía pensar a la mujer que a partir de ahí, solo podía ir a peor. Aquello solo era la paz que precedía a la tormenta. —¿Vuestro septón ha venido con vos?—preguntó tras unos momentos con intención de cambiar de tema. Justo entonces notó un movimiento de uno de sus guardias, que se agachaba para murmurarle algo al otro. La Velaryon siguió sus gestos y pudo ver a quien, si no se equivocaba, era un Lannister.  
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Re: [Flashback] Encuentro entre siete paredes (Libre)

Mensaje por Gerion Lannister el Vie Sep 05, 2014 9:06 am

Tal como había imaginado no se veía a ningún representante de Dorne en el lugar, miembros de la comitiva de los Tyrell y los Baratheon se habían acercado a saludar, pero probablemente querían medir su apego para con los Martell, las regiones del sur siempre habían tenido relaciones tensas y de seguro no habían visto con buenos ojos uno de los leones fuera enviado como pupilo a lanza del Sol. Pero como se viera el movimiento de su padre era consecuente, su lealtad para con los dragones era de conocimiento público y los Martell se habían enlazado con los dragones en busca de fortalecer las relaciones de los siete reinos, el haber enviado a su hijo era una inequívoca muestra de apoyo de su parte, todo poniente lo tenia claro.

- Es el señor de Los Ríos. - Dijo su septon susurrándole. - Debemos ir a presentarnos adecuadamente. - ¿Todavía quería saludar más gente? Gerion ya estaba exhausto, vio pasar a una joven que fue hasta el altar de la madre y entonces tuvo una idea. - Me encantaría, pero creo está entre mis deberes el aprovechar de orar, no todos los días se puede visitar el septo de Baelor y me recriminó a mí mismo por estar más preocupado de actividades sociales que del carácter espiritual de esta ceremonia. - El septon le miro fijo, estaba algo sonrojado pues su discurso hacía una clara alusión a lo que debería estar sintiendo el religioso, que buscaba toda oportunidad para ganar favores con los señores de poniente. Gerion miro a los alrededores casi invitándolo a seguirlo, entonces vio que de la gran concurrencia no habían más que tres personas efectivamente rezando. Se le cayo la cara de vergüenza. - Esta bien muchacho, di tus oraciones y búscame cuando acabes... debiste hacerlo más temprano. - Era una excusa, como diciendo él ya lo había hecho, lo cual tenía claro era mentira, se había estado preparando toda la mañana, tanto en vestuario como sus posibles discursos, habría destruido los altares con sus propias manos si eso le aseguraba la posición de septon supremo.
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Re: [Flashback] Encuentro entre siete paredes (Libre)

Mensaje por Dekar Hightower el Sáb Sep 06, 2014 8:21 pm

- Mi amada y los niños estan bien, agradezco a los siete por ello. Aunque supongo usar ese termino dista de la realidad, hace mucho mis hijos dejaron de ser niños, el tiempo pasa indiferente e implacable y a veces cuesta adecuarse a ello. - Mientras escuchaba a lady Velaryon pudo ver una cara bastante conocida, no era otra que Kyra Merryweather, una joven que probablemente acabaría integrando su familia. Era amigo de su padre y aunque no habían formalizado nada de momento era bastante probable ella acabara desposada con uno de sus hijos, Baelor, su primogénito, era el más probable candidato pero no descartaba a su segundo hijo Garth. Como fuera dicha unión se convertiría en un suceso en el Dominio, una alianza formada por las familias Hightower y Florent por parte de él, y por los Merryweather y Redwyne por parte de ella. Tenía reservas a la hora de incluir a los últimos pues, a diferencia de las otras tres casas, eran muy cercanos a las rosas, pero la muchacha seguía siendo una pariente, por lo menos les haría dudar de dicha posición. Kyra había crecido mucho, pero al verle ir hacia la estatua de la madre y no a saludar a alguno de los ilustres invitados que visitaban el septo, supo que no había cambiado en lo absoluto.

Era claro había tocado un tema incómodo, pero debía ser preguntado, de seguro no sería el primero ni el último que le cuestionaría por ello. - Es bueno haya podido venir. - Dijo para luego comprender por las palabras de la mujer que ella no estaba muy gustosa por ese hecho. "No ha empeorado", no era la respuesta que alguien quisiera dar cuando se pregunta por la salud de un cercano, no pudo evitar preguntarse si sus hijos actuarían de dicha forma en caso él estuviera enfermo. Probablemente no, su situación era muy diferente. - Siendo sincero si estuviera en su posición tampoco haría mucho caso a los consejos que me alejasen de mis tareas, cuando se tiene la responsabilidad de una familia y una región a tu cargo los deberes no se detienen, es lo que implica ser un señor. - Desde su punto de vista eso implicaba tener un titulo, muchos "señores" no dudaban en delegar sus funciones a terceros, incluso en situaciones menos extremas que la de Lord Velaryon, pero no un señor de verdad. - Debéis estar orgullosa. - Eran palabras sinceras que no implicaban consuelo en lo absoluto, al contrario, dejaban en claro apoyaba la posición de su padre de anteponer sus deberes ante su salud.  

- Por supuesto. - Dijo ante la pregunta, le parecía bien cambiar el tema de la salud de su padre y volver a lo que les convocaba. - He venido junto con una comitiva del Septo Estrellado, es parte de mis deberes como Voz de Antigua. - Y los siete sabían que había sido un sacrificio en todo sentido de la palabra, soportar a su septon tantas horas al día había sido un verdadero martirio, pero esperaba su sacrificio fuese retribuido, su septon tenía buenas oportunidades de convertirse en el septon supremo. Los dragones bien podrían haber cambiado el centro de la fe de poniente a su amada capital, pero eso no destruía años de tradición donde Antigua había sido la cuna de la religión. - Lo puede ver por ahí con mi hijo, se le ve algo nervioso pero supongo es comprensible, es un acontecimiento que se da pocas veces en la vida, a veces solo una vez. - Afortunadamente su septon escondía su entusiasmo a la perfección, pese a que era un acontecimiento de grandes magnitudes y una importancia vital para los siete reinos, este se daba bajo el manto del luto por la muerte del anterior septon. Así era la vida después de todo, un acontecimiento desgarrador como lo era la muerte de un anciano desde otro punto de vista podía convertirse en una oportunidad única en la vida, en el cumplimiento del sueño más anhelado. El matiz del evento variaba dependiendo de los ojos del observador.  


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Re: [Flashback] Encuentro entre siete paredes (Libre)

Mensaje por Kyra Merryweather el Lun Sep 15, 2014 4:55 pm

Sus pestañas se alzaron colorinas como los rayos del sol del atardecer dando paso a los zafiros que, humedecidos por las melancólicas y fervientes lágrimas dedicadas a la Madre, parecían reflejar la estatua ante la cual se encontraba rezando. Entonces todo el bullicio característico que venía de la mano con ese tipo de acontecimientos invadió sus oídos cual río caudaloso desbordado por las lluvias y la trajo de vuelta a la realidad; no se hallaba en el septo de Granmesa, lugar donde siempre tenía paz y privacidad. Estaba en el Gran Septo de Baelor, en Desembarco del Rey, y eso sólo podía significar una cosa: bullicio. Pese a que aquel lugar era un santuario de la fe de los Siete, parecía más bien un banquete que hubiera dado algún ostentoso señor para festejar su día del nombre. "Como el banquete en Altojardín aquella vez –recordó de pronto y a su mente volvió el recuerdo de lord Hightower y su familia. Se volteó con un movimiento delicado en pro del Señor de Antigua, pero lo primero que encontró su mirada fue un joven corpulento de ojos verdes y cabellos dorados que se encaminaba hacia donde mismo estaba ella-. El Lannister… ¿viene a rezar o…?" –sintió como pronto sus mejillas, hasta ahora coloridas sólo por el maquillaje, se ruborizaban a causa de la presencia de aquel león. No lo conocía para nada, de hecho sólo recordaba al mayor de los Lannister, pero aquél no tenía nada que envidiarle al primogénito de lord Damon pues era bastante apuesto y tenía un rostro mucho más amable.

Pero entonces algo se movió tras el joven león, algo que se parecía mucho a su padre. Era lord Othor y se veía más alegre y simpático de lo que había estado durante la caminata hasta el Septo.- ¡Kyra, cariño! –Escuchó que la llamaba, captando también la atención del hombre de cabellos dorados- ¡Oh! ¿Pero qué tenemos aquí? –el Señor de Granmesa se paró en seco frente al león- ¡Es Ser Gerion Lannister! Jovencito, déjame decirte que sois la viva copia de vuestro señor padre ¿cómo va todo por la Roca? –la pelirroja se asombró de la habilidad de su padre para entablar conversación con alguien, habilidad de la cual obviamente ella carecía. El rostro de lord Merryweather parecía amable y cercano, el de Ser Lannister bastante sorprendido de que aquel hombre le saludara como si fueran conocidos desde hace años-. Kyra, cariño, ven aquí. Ven a saludar al joven Gerion –el bonachón la llamó con una mano y tal cual como esperaba que reaccionara su hija, Kyra se dirigió hasta ellos.

-Ser Gerion –hizo una grácil y corta reverencia. Sus orbes azules se encontraron con los verdes del Lannister, felinos pero tranquilos, y lo primero que se le vino a la mente fue el rumor de sus mascotas-, es un honor para mí conoceros. He oído hablar de vuestra destreza y valentía en lo que a batallas respecta… y de vuestras mascotas –sonrió ligeramente; de lo último era de lo que más se hablaba sobre Gerion Lannister, el domador de leones. Había escuchado muchas historias sobre como el segundo hijo de lord Damon se transformaba en sus mascotas y atacaba a sus enemigos; por supuesto que Kyra no creía en esas cosas, aunque sí sabía que en el Norte habían personas capaces de hacer aquello, pero eso no venía al caso ahora sobre todo por el hecho de que los norteños no creían en los Siete.

-Supe que vuestro tiempo en Lanza del Sol por fin terminó, Ser Gerion –el rostro del Señor de Granmesa parecía adquirir un ligero gesto de asco con el solo hecho de nombrar la capital de Dorne. A lord Othor no le agradaban en lo más mínimo los dornienses, con sus costumbres “libertinas” y “lascivas”, y su idea necia de permitir que una mujer heredara tanto como un hombre. A Kyra no le molestaba aquello, pero si a ella le tocara hacerse con las tierras y títulos que por herencia le pertenecían a su hermano, no estaba tan segura de poder sobrellevar aquel peso. A ella no la habían educado para ser Señora de alguna casa, su misión era servir como moneda de cambio en cuanto a alianzas se refería y la habían criado tan bien en aquello que aceptaría su destino obedientemente-. Es una pena que vuestro padre os hubiera enviado con los Martell, en Granmesa os hubierais ahorrado las comidas picantes y el hedor a sudor –soltó de pronto su padre, a lo que la pelirroja le lanzó una mirada un tanto molesta. No le gustaba que fuera tan humillante y despectivo con los demás-. Pero bueno, el pasado está pisado. Cuando queráis visitar las tierras verdes del Dominio sois bien recibidos en mis humildes tierras junto con vuestra familia. Sería un honor para nosotros acoger a los leones en nuestro castillo ¿Tu qué dices, Kyra?

-¿Uhm? –la joven no pensó en que su padre le consultaría nada, por lo que se sorprendió ante aquella pregunta. No pudo más que sonrojarse mientras pensaba; ¿qué tan bueno sería recibir a un Lannister en Granmesa? O mejor pensado ¿Qué era lo que buscaba su padre invitando a los Lannister a Granmesa? Si algo había aprendido de lord Othor, era que jamás daba puntada sin hilo-. Ah sí… eh… sí –se aclaró la garganta mientras trataba de evitar la mirada de su padre, que seguramente era de un ansioso reproche-. Granmesa es muy bello, ser. Estoy segura que a vos y a vuestra familia les… les encantaría pasar unos días en… -miró los ojos azulinos del Señor y los verdes del león, y sintió el calor en las mejillas- en nuestro hogar.

-Dudo que a Ser Gerion le interese la belleza de Granmesa, padre –era la voz de Owen-. Según he oído, Roca Casterly es también un lugar muy hermoso –su hermano la miró y esbozó una suave sonrisa. Kyra casi podía agradecerle mentalmente que la hubiera salvado del bochorno-. Aunque estoy seguro que a vos os llaman otras cosas, ser Gerion. Justar, por ejemplo –en los orbes azulinos del heredero de Granmesa se hizo un brillo que delataba cuánto le encantaría justar con el Lannister-. Estoy seguro que seríais un rival digno, y nuestro encuentro daría para escribir muchas canciones.

-Mi hijo siempre tan bélico –lord Othor soltó una risita ronca, a lo que la papada se movió en un vaivén agresivo-. Aunque tenéis razón, Owen, sería un espectáculo digno de ver, pero hay que esperar para ello. No se celebran justas para las elecciones de Septón Supremo –la broma también hizo reír al primogénito, aunque a éste no se le movió ninguna grasa fuera de lugar-. Pero bueno, os dejo para que converséis, de seguro ser Gerion disfrutará de vuestra compañía. Yo debo ir a saludar a lord Dekar, así que si me disculpáis –lord Othor hizo una reverencia corta y echó a andar hacia el Señor de Antigua. Kyra se quedó parada entre Owen y Gerion sin decir nada ni saber qué hacer, hasta que su padre se volteó para llamarla con un gesto de su cabeza.

-Si me disculpáis, ser Gerion, hermano. Fue un gusto conoceros, ser Lannister. –la pelirroja hizo una grácil reverencia y salió en pos de su padre. No sin antes voltearse para mirar al Lannister por última vez. Algo tenía aquel rubio que le llamaba la atención, pero todavía no sabía qué. Pronto volvió la vista a quienes tenía al frente; lord Hightower y la mujer de cabellos platinados. No le sonaba a ninguna Targaryen que hubiera visto antes, por lo que probablemente fuera una Velaryon, pero eso no pareció importarle a su padre; él siempre hacía conocidos a donde fuera.
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Re: [Flashback] Encuentro entre siete paredes (Libre)

Mensaje por Gerion Lannister el Jue Oct 02, 2014 10:42 am

La voz de aquel hombre le pillo de improviso, cuando pensaba había logrado zafarse de las formalidades parecía que las formalidades iban a por él. Un hombre de semblante amable le reconoció de inmediato y comenzó a compararlo con su padre antes de que el león pudiera decir palabra alguna. - Saludos lord Merryweather. - El joven agradeció a su buena memoria pues en cosa de segundos asoció aquel rostro. La actitud de gente como ese señor le causaba especial resquicio, aunque había pasado años en Dorne donde la vida d la corte parecía lejana, era imposible dejar atrás la desconfianza innata de su carácter, por más amable que se volviera y educadas que fueran sus palabras siempre tendría recelo cuando conversaba con un noble. -Se encuentre muy bien, gracias por preguntar, me asegurare de mandarle vuestros saludos cuando regrese a Roca Casterly. - De eso bien podrían pasar años, pero no creyó aquel hombre tuviera apuro alguno.

La joven hija del señor de Granmesa era bastante hermosa, el color de su cabello tenía una tonalidad que no recordaba ver en el pasado. No estaba seguro que mucho se pudiera decir sobre su valentía en combate o su valentía en batallas, de haber dependido de él no habría estado jamas inmerso en esos temas y aunque en su estancia en Lanza del sol había aprendido a encontrarle el gusto a ello, además que había logrado algunos logros menores, tenía serias dudas de que alguien lo comentara más allá de Quentyn o Olyvar cuando trataban de darle ánimos. pero las mascotas... eso era otro asunto, sin duda ningún logro en un campo de batalla lograrían superar en comentarios al hecho de tener a sus felpudos amigos, algo que sí le había ganado un sobrenombre, uno que portaba con orgullo. - Muchas gracias por vuestras palabras lady Kyra, espero algún día poder estar a la altura de dichos comentarios, pero creo aún me falta mucho camino por recorrer.

- Mi padre solo buscaba darle su apoyo al rey. - Dijo evitando comentar que su estancia con los Martell aún no acababa, ni mucho menos que había encontrado gusto en los sabores distintivos de Dorne, era sabido Dominio y Dorne tenían rencillas y lo mejor que podía hacer el león era mantenerse al margen de ellas cuanto fuera posible. - Sería un honor mi lord... - No estaba seguro si por leones hacía referencia a su familia o a sus leones... algo le decía que el rostro bonachón de Othor Merryweather no duraría mucho si tuviese que alojar a Glotón y Gruñón bajo su techo. - Lamentablemente no es mucho lo que conozco de Dominio más allá de lo que aparece en libros o lo que se comenta, si vuestros parajes son como los describen debéis consideraros muy afortunados.

Sonrió ante el comentario del hijo del señor, primero por amabilidad. - Sería un honor, aunque admito preferiría se omitiera lo de las canciones. - Segundo por que nada podía serle menos llamativo que eso, para el los entrenamientos y las batallas eran primero un deber, aunque hubiese desarrollado su gusto por ellas pues no tenía remedio, difícilmente se convertirían en un pasatiempo, aunque admitía disfrutaba los entrenamientos en lanza del Sol por arduos que fuesen. Lord Othor tuvo que seguir con las formalidades y su hija fue tras él, al parecer iban a saludar a Lord Dekar, el señor de Antigua, un hombre que según lo que había escuchado prefería mantener una prudente distancia. - Veo sois un entusiasta de las justas, ¿habéis participado ya de alguna? En Dorne no suelen darse mucho, se prefieren los combates con lanzas aunque admito hay varios guerreros muy buenos en ellas, Quentyn Martell es muy hábil.
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